Los altavoces, también denominados como bafles o incluso - en América latina - altoparlantes, parlantes o bocinas, son unos dispositivos empleados para la reproducción de sonido. Un altavoz es un mecanismo capaz de convertir energía eléctrica en energía acústica que se radia al aire. Los altavoces son transductores, o sea, transforman la energía eléctrica en ondas de presión acústica. Para ello se utiliza un procedimiento eléctrico-mecánico-acústico.
El sonido se transmite mediante ondas sonoras a través del aire. El oído capta estas ondas y las transforma en impulsos nerviosos que llegan al cerebro.
Los altavoces tienen un comportamiento extraordinariamente complejo. Son sistemas mecánicos que vibran y reproducen sonidos. Pero aún hoy en día distan mucho de ser ideales. EL objetivo final es crear una imagen sonora que no se diferencie de la realidad. El objetivo es escuchar un sonido en el que "parezca" que la acción se está llevando a cabo allí mismo. Por lo tanto los altavoces pretenden una reproducción fiel del sonido. El transductor electromecánico se llama "motor", por el movimiento que genera. Este movimiento se traspasa al segundo transductor, el mecánico-acústico, que se llama "diafragma", aunque también puede ser una bocina.
La energía acústica, se radia al aire, se transmite a través de este y la percibimos como sonido. Frente a la aparente simplicidad de un altavoz, los fenómenos físicos en los que se basa son complejos y variados, además admiten múltiples configuraciones en función de la necesidad a cubrir. Por este motivo, se pueden clasificar de varios modos que se enumeran a continuación.
Los altavoces tienen una "firma" propia, un sonido característico. Si nos fijamos en los altavoces comerciales, todas las llamadas con "sonido inglés" tienen una respuesta en frecuencia bastante plana, teóricamente todas sonarán igual. Pero esto, sabemos que no es cierto, cada una tiene su sonido. Y por mucho que toques en el filtro divisor de frecuencias, la "firma" sigue allí. Es como la voz de una persona, aunque la oigamos a través de una pared o desde otra habitación (que hace de filtro) podemos identificar su voz (timbre). Como ya se hemos mencionado, los altavoces son sistemas de gran complejidad. No basta con sacar su curva de respuesta, su distorsión y su respuesta dinámica (tiempo de subida y caída de las señales). Es un sistema vibrante con numerosas resonancias propias producidas por el recinto acústico en el que están insertados y con fuentes de intermodulación en bandas amplias realmente complejos.
Actualmente, los parámetros más apreciados en los altavoces son su respuesta plana, baja distorsión armónica y de intermodulación y poco almacenamiento de energía ( es decir, que sea "rápido" en la caída de la señal, que no almacene energía). También es muy apreciada la bajada armoniosa de su curva de respuesta ya que lo contrario puede complicar mucho el diseño del filtro. Para conseguir estos parámetros los fabricantes recurren a materiales cada vez más novedosos. Se busca la rigidez del cono, así como la ausencia de resonancias y picos. Materiales cerámicos, kevlar, polipropileno, fibra de vidrio y carbón, incluso capas de diamante evaporado son comunes hoy en día. Sin olvidar del papel impregnado de otras sustancias, hay quién sigue pensando que es el mejor material. Cada material tiene sus ventaja y sus inconveniente. Los conos de Kevlar, por ejemplo, tienen cierta fama en el sentido de que es difícil diseñar un filtro adecuado (no son recomendables para novatos).
 Normalmente hablamos de clasificación de los altavoces en función de la frecuencia sonora que pretenden reproducir. Así, los altavoces que reproducen frecuencias entre los 30hz y los 200hz los solemos denominar subgraves. Los altavoces que reproducen el rango de los 200hz a los 4000hz los solemos denominar altavoces medios y los que reproducen las frecuencias agudas, de los 4000hz hasta los 20000hz los solemos denominar tweeters o altavoces agudos. Altavoces y pantallas acústicas no son sinónimos, pues uno o varios altavoces pueden formar parte de una pantalla acústica.
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